
La promoción
artística personalizada y multidisciplinar
Alrededor de 2006, la empresa de servicios culturales teresarius: promotors d'art decidió ubicar sus actividades en el piso principal de un edificio situado en la calle Francolí de Barcelona, en una zona cerrada al tráfico, peatonal. El espacio consta de dos salas de exposición complementadas por un jardín urbano, en un emplazamiento privilegiado entre los barrios de Gracia y Sant Gervasi.
Desde hace algún tiempo, la actividad continuada, a la que se suma una creciente apuesta por los artistas consolidados pero sobre todo por los artistas jóvenes, junto con una oferta expositiva cultural variada y al alza, ha hecho plantear a sus responsables una reformulación tanto del espacio como de su nombre. Llegados, pues, al año 2007, nace el Espai
Cultural Francolí, con el objetivo de ofrecer aires renovados y romper con los estereotipos que a menudo acompañan el mercado y las exposiciones de arte, evitando el concepto clásico de galería o de marchante de arte.
Conscientes de las dificultades con las que encuentran los artistas para abrirse paso y presentar su obra, incluso de disponer de un primer espacio que dé al creador la motivación adecuada para dedicarse profesionalmente al mundo de la creación, el Espai
Cultural Francolí ofrece un recinto y una línea de promoción del arte polivalentes, que va desde la organización de exposiciones y eventos culturales –con un piano disponible- hasta el alquiler de obras de arte, decoración artística, presentación de libros, rodaje de películas o spots televisivos, regalos de empresa..., con el objetivo último de que tanto el creador como el cliente o incluso la entidad interesada en las obras expuestas puedan encontrarse en un espacio compartido donde, además, se les asesorará personal y adecuadamente en función de sus necesidades y la demanda, priorizando siempre el ambiente distendido y relajado.
Por este motivo, y ya desde sus inicios, el Espai
Cultural Francolí ha presentado una línea multidisciplinar, de manera que el criterio lo ha marcado no tanto una técnica concreta sino más bien una línea de promoción destinada a potenciar el arte y la creación de calidad. Este hecho a dado lugar a un servicio integral en la coordinación artística, favoreciendo que el artista pueda despreocuparse de cuestiones ajenas a la propia creación.
Pintura, fotografía, escultura e instalaciones, creadores nacionales o internacionales, clientes particulares o empresas, entidades públicas o privadas tienen cabida, pues, en este espacio que antepone, por encima de todo, el trato humano, con la intención de hacer partícipes tanto al artista como a su espectador de una experiencia cultural múltiple y, por lo tanto, doblemente enriquecedora.